domingo, febrero 18, 2007

Barcelona seduce a Bollywood como plató para sus películas

¿Saben que la productora me llamó para ser una de las bailarinas? (al final no pasé al cásting pq estaban buscando bailarinas de ballet clássico, y yo nanai...)

Bollywood, la gran industria del cine indio, la meca que produce el doble de películas que Hollywood (más de 1.000 contra poco más de 500) y la supera en espectadores (3.600 millones frente a 2.600), ha comenzado a girar la vista hacia Barcelona como plató de sus producciones.

Cansados de grabar parte de sus trabajos en ciudades como Londres, París y Sydney, son varios los directores del país asiático (sean de Bombay, cuna de Bollywood, o de Tamil Nadu, al sur del país, donde la industria es conocida como Tollywood) que han querido probar en la capital catalana. Prueba de ello es el rodaje, ayer y el viernes, de dos números musicales de Paali, ópera prima de Jesudas Abraham Abel, en el Arc del Triomf, Montjuïc y el Moll de Marina.

"Queríamos cambiar de escenarios, buscar una ciudad con historia y luz, y habíamos oído hablar muy bien de Barcelona", explica Abel. "La gente de aquí es muy profesional, y el clima es bueno --comenta con una sonrisa mientras se ajusta la capucha bajo la lluvia--. Si esta película tiene éxito, volveremos dentro de medio año para hacer otra".

No es la primera vez que Barcelona alberga un rodaje de producción india. Hace dos años, la gran estrella de Bollywood, Shah Rukh Khan, protagonizó la filmación de un anuncio para una marca automovilística que solo se emitió en su país.

Para la troupe de Paali, Barcelona tiene argumentos suficientes para atraer a la industria del país asiático. Solo los altos costes de producción frenan la llegada de más cineastas. "Es muy caro. Desplazar todo el equipo hasta aquí y trabajar un par de días nos ha costado el 20% del presupuesto de la película", tercia Kattaa Sreenivasa Rao, más conocido como Sre, protagonista y coproductor de este modesto filme. De los 500.000 euros invertidos, 10.000 se han gastado en este viaje relámpago.

EN BUSCA DE SUBVENCIÓN
La solución, según Sivaram, también productor de la película, pasa por obtener subvenciones de la Generalitat o el Ayuntamiento, como ya ocurre en Suiza (sus paisajes de montaña son parecidos a los de Cachemira) y Sydney (aporta hasta el 30% del gasto). El rodaje en Barcelona, al menos, les sale gratis. El ejemplo de la ciudad australiana es revelador: desde que tomó esta medida, se ha convertido en el principal destino turístico de los viajes de novios de parejas indias.
En octubre del 2005, Joan Clos, a la sazón alcalde de Barcelona, visitó los estudios de Film City de Bombay e invitó a la élite de Bollywood a rodar en la capital tras descubrir las mareantes cifras de esta industria: las salas de este país de 1.000 millones de habitantes reúnen cada día a 15 millones de personas. El gancho turísitico que supone la aparición de la ciudad en una película que ve tanta gente tiene un valor incalculable.

Los responsables de la historia de amor de Paali van a producir un serial que se rodará íntegramente en alguna ciudad occidental durante un año. A los nombres de siempre (París, Londres, Sydney...) se ha unido ahora el de Barcelona. De las subvenciones que obtengan dependerá el aterrizaje en la capital catalana.

Mientras llegan más producciones indias, las películas de Bollywood seguirán triunfando en los videoclubs del Raval y en las sesiones mensuales de cines como el Alexandra (y en el futuro, en el Maldà), y su contagiosa música animará las fiestas como la que se celebra esta noche en el Sweet Café como se hacía, hasta hace poco, en La Paloma.